Volver a la Búsqueda
ES
El tratamiento con PRP puede causar efectos secundarios menores como ligera hinchazón, dolor y hematomas en los sitios de inyección. Se siguen estrictos protocolos de esterilidad para minimizar el riesgo de infección. Si bien estos efectos secundarios son generalmente leves y temporales, las reacciones adversas graves son raras porque el PRP utiliza las propias células del paciente. Sin embargo, el PRP no es adecuado para personas que usan anticoagulantes, aquellas con antecedentes de cáncer o ciertos trastornos sanguíneos, personas con infección activa o inflamación en el área de tratamiento, y mujeres embarazadas o en período de lactancia. Después del procedimiento, se recomienda evitar el baño y la exposición directa al sol el primer día.