La enfermedad de Orf es una infección dermatológica que típicamente no requiere un tratamiento específico y generalmente se presenta con síntomas leves. El manejo implica principalmente cuidados de apoyo, centrándose en la limpieza de las lesiones afectadas y la aplicación de cremas calmantes para aliviar los síntomas. Sin embargo, dado que las lesiones de Orf son heridas abiertas, la prevención de infecciones bacterianas secundarias es crucial. Por lo tanto, se recomienda mantener las áreas afectadas limpias, secas y cubiertas. Cubrir las lesiones con un apósito impermeable puede ayudar a minimizar el riesgo de infección.