En el tratamiento de cataratas, junto a los métodos quirúrgicos tradicionales, se aplica un procedimiento moderno de alta tecnología llamado Facoemulsificación (FAKO). Es importante aclarar que FAKO a menudo es erróneamente referido como láser por el público; este método utiliza energía ultrasónica, no láser. Esta técnica, la más popular y ampliamente aceptada a nivel mundial, se realiza a través de una pequeña incisión de aproximadamente 3 mm. Durante la operación, un instrumento especial similar a un lápiz se inserta en el ojo para fragmentar y aspirar la catarata utilizando energía ultrasónica. Posteriormente, se implanta una lente plegable sin necesidad de ampliar la incisión, lo que generalmente elimina la necesidad de puntos de sutura. Ofreciendo una aplicación sin agujas con anestesia tópica para pacientes adecuados, FAKO no conlleva el riesgo de astigmatismo que a veces se observa con métodos más antiguos. Gracias a la pequeña incisión, los pacientes se recuperan rápidamente y pueden volver rápidamente a su vida profesional y social, acelerando significativamente el proceso de rehabilitación.