El objetivo principal en el tratamiento de la gripe porcina (H1N1) es aliviar los síntomas y prevenir posibles complicaciones. En la mayoría de los casos, el reposo y los cuidados de apoyo son suficientes, mientras que los síntomas como fiebre, dolor de cabeza y dolor muscular pueden manejarse con paracetamol o antiinflamatorios no esteroideos. Los medicamentos antivirales eficaces contra el virus de la influenza pueden ser recetados por un médico, especialmente para personas con afecciones de salud subyacentes como enfermedades respiratorias crónicas o aquellas con alto riesgo de enfermedad grave. Los medicamentos antivirales aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) pueden ayudar a reducir la gravedad de los síntomas y el riesgo de complicaciones graves. Se sabe que estos medicamentos son más efectivos cuando se inician dentro de las primeras 48 horas después de la exposición al virus. Sin embargo, los virus de la gripe tienen el potencial de desarrollar resistencia a estos medicamentos. Es crucial que no se administren analgésicos o antifebriles que contengan ácido acetilsalicílico (aspirina, etc.) a niños y adolescentes durante la gripe, debido al riesgo del síndrome de Reye, una afección rara pero grave.