El trastorno del espectro autista (TEA) es una condición del neurodesarrollo caracterizada por diferencias en la interacción social, la comunicación y el comportamiento. Los síntomas comúnmente observados en el TEA incluyen:

Desafíos Sociales y de Comunicación:
* Contacto visual limitado o ausente.
* Falta de respuesta a su nombre o aparente indiferencia cuando se les habla directamente.
* Uso limitado o ausente de gestos y expresiones faciales.
* Dificultades para iniciar o mantener interacciones sociales.
* Evitación o aversión a la cercanía física, como los abrazos.
* Retrasos en el desarrollo de las habilidades del habla y el lenguaje.
* Se puede observar ecolalia (repetición de palabras o frases escuchadas).
* Uso de métodos como tirar del brazo de un adulto para comunicar necesidades, en lugar de una expresión verbal directa.
* Confusión de pronombres (por ejemplo, yo/tú).

Comportamientos Repetitivos e Intereses Restringidos:
* Adherencia excesiva a rutinas o patrones específicos; resistencia a los cambios en estas rutinas.
* Movimientos motores repetitivos (estereotipias) como aleteo de manos, caminar de puntillas o balanceo del cuerpo.
* Interés intenso en partes específicas de objetos (por ejemplo, ruedas giratorias) o en la disposición de objetos.
* Jugar con juguetes de formas no funcionales y repetitivas (por ejemplo, voltear un coche para hacer girar sus ruedas).
* Preferencias alimentarias limitadas o rigidez en los hábitos alimenticios.

Sensibilidades Sensoriales:
* Hipersensibilidad o, por el contrario, hiposensibilidad a estímulos sensoriales como el sonido, la luz, el olfato, el gusto o el tacto.
* Reacciones inesperadas debido a estas sensibilidades.

Otras Características Comunes:
* Se puede observar epilepsia en algunas personas con autismo.
* Pueden mostrar diferencias en la distinción entre objetos animados e inanimados, a menudo mostrando más interés en los objetos que en las personas.
* Dificultad para mostrar interés en juegos simbólicos o sociales apropiados para su edad.