El tratamiento para la malabsorción comienza con la identificación y el abordaje de la causa subyacente. Por ejemplo, si la malabsorción se debe a la enfermedad de Crohn, el tratamiento de Crohn con medicamentos resolverá la malabsorción. De manera similar, si la enfermedad celíaca es la culpable, la adopción de una dieta sin gluten aliviará el problema. Durante este proceso, los pacientes a menudo reciben suplementos esenciales de vitaminas y minerales como calcio, vitamina D, hierro, ácido fólico y B12 para corregir las deficiencias nutricionales. Para aquellos que experimentan pérdida de peso, se pueden prescribir dietas ricas en calorías. A las personas con insuficiencia pancreática se les administra terapia de reemplazo enzimático para compensar la secreción insuficiente de enzimas pancreáticas. En los casos en que la nutrición oral o enteral es inadecuada, se utiliza la nutrición parenteral total (NPT) por vía intravenosa. Este método implica la administración de soluciones de nutrientes, preparadas a medida según las necesidades específicas del paciente, directamente en el torrente sanguíneo para proporcionar las calorías, vitaminas y minerales necesarios.