En el manejo del osteoma osteoide, los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), particularmente la aspirina, pueden ser efectivos en el control del dolor. Si la calidad de vida del paciente no se ve significativamente afectada por el dolor, se puede adoptar un enfoque de tratamiento sintomático con aspirina o analgésicos similares. Sin embargo, cabe señalar que estos medicamentos no eliminan el tumor en sí; solo proporcionan un alivio sintomático destinado a controlar el dolor.