Durante el proceso de recuperación después de una CPRE, es crucial seguir meticulosamente las instrucciones de su médico. Esto incluye tomar los medicamentos recetados regularmente, adherirse a las recomendaciones dietéticas y asegurar un descanso adecuado en casa. Evite planificar cualquier trabajo o actividad significativa el día del procedimiento. Además, es aconsejable contar con un adulto responsable que le acompañe en casa durante el período de recuperación inicial. Se requiere atención médica inmediata si experimenta síntomas como escalofríos, dolor abdominal intenso, náuseas, vómitos, fiebre, deterioro general, palpitaciones o dificultad para respirar después de una CPRE. En tales casos, comuníquese sin demora con la institución de salud donde se realizó la CPRE.