Volver a la Búsqueda
ES
La sialendoscopia es un procedimiento que se puede realizar bajo anestesia local o general. Para fines diagnósticos o el tratamiento de afecciones menores y de rápida resolución, la anestesia local puede ser suficiente. La duración del procedimiento varía según la complejidad de la afección. Los procedimientos diagnósticos o la extracción de cálculos pequeños suelen durar hasta media hora. Sin embargo, para cálculos más grandes que requieren fragmentación, el procedimiento puede extenderse a varias horas.
Esta técnica implica el acceso a los conductos de las glándulas salivales mayores utilizando un micro-endoscopio. El endoscopio permite la visualización directa del lumen del conducto, posibilitando tanto el diagnóstico como el tratamiento simultáneo de las patologías identificadas. Los conductos de las glándulas salivales mayores varían en diámetro de 0,5 mm a 3,2 mm, volviéndose significativamente más estrechos en su apertura hacia la cavidad oral. En consecuencia, los endoscopios e instrumentos utilizados están meticulosamente diseñados para ser extremadamente finos, a menudo de tamaño milimétrico. Un endoscopio típico presenta tres lúmenes: uno para la visualización, un canal de lavado para la irrigación y un canal de trabajo a través del cual se pueden introducir varios micro-instrumentos. El diámetro exterior total de estos endoscopios oscila entre 1,1 mm y 1,8 mm.
El procedimiento comienza localizando cuidadosamente y dilatando suavemente la abertura natural del conducto de la glándula salival para facilitar la inserción del endoscopio. Una vez suficientemente dilatado, el micro-endoscopio se avanza progresivamente a través del conducto hacia la glándula salival. Durante todo el procedimiento, se mantiene una irrigación continua con solución salina para asegurar una visualización clara y mantener el conducto distendido. Las estructuras internas del conducto y las ramas glandulares se visualizan y examinan en un monitor. El endoscopio se avanza tan lejos como la anatomía del paciente lo permite, explorando todas las ramas accesibles dentro de la glándula. Si se detecta una patología, se pasan micro-instrumentos especializados a través del canal de trabajo del endoscopio para realizar la intervención terapéutica necesaria. En ciertas ocasiones, pueden ser necesarias pequeñas incisiones intraorales, o se puede colocar temporalmente un stent (un pequeño tubo de plástico) dentro del conducto para mantener su permeabilidad después del procedimiento.
¿Cómo se realiza la cirugía endoscópica de glándulas salivales (Sialendoscopia)?
Esta técnica implica el acceso a los conductos de las glándulas salivales mayores utilizando un micro-endoscopio. El endoscopio permite la visualización directa del lumen del conducto, posibilitando tanto el diagnóstico como el tratamiento simultáneo de las patologías identificadas. Los conductos de las glándulas salivales mayores varían en diámetro de 0,5 mm a 3,2 mm, volviéndose significativamente más estrechos en su apertura hacia la cavidad oral. En consecuencia, los endoscopios e instrumentos utilizados están meticulosamente diseñados para ser extremadamente finos, a menudo de tamaño milimétrico. Un endoscopio típico presenta tres lúmenes: uno para la visualización, un canal de lavado para la irrigación y un canal de trabajo a través del cual se pueden introducir varios micro-instrumentos. El diámetro exterior total de estos endoscopios oscila entre 1,1 mm y 1,8 mm.
El procedimiento comienza localizando cuidadosamente y dilatando suavemente la abertura natural del conducto de la glándula salival para facilitar la inserción del endoscopio. Una vez suficientemente dilatado, el micro-endoscopio se avanza progresivamente a través del conducto hacia la glándula salival. Durante todo el procedimiento, se mantiene una irrigación continua con solución salina para asegurar una visualización clara y mantener el conducto distendido. Las estructuras internas del conducto y las ramas glandulares se visualizan y examinan en un monitor. El endoscopio se avanza tan lejos como la anatomía del paciente lo permite, explorando todas las ramas accesibles dentro de la glándula. Si se detecta una patología, se pasan micro-instrumentos especializados a través del canal de trabajo del endoscopio para realizar la intervención terapéutica necesaria. En ciertas ocasiones, pueden ser necesarias pequeñas incisiones intraorales, o se puede colocar temporalmente un stent (un pequeño tubo de plástico) dentro del conducto para mantener su permeabilidad después del procedimiento.