Los tumores hepáticos que se desarrollan en pacientes con infección crónica por Hepatitis B o Hepatitis C, o en aquellos con cirrosis, a menudo no muestran síntomas significativos en sus primeras etapas. Dada la alta prevalencia de las infecciones por Hepatitis B y Hepatitis C en nuestro país, la presencia de virus de la hepatitis se destaca como un factor de riesgo importante para el desarrollo del cáncer de hígado.