Los posibles efectos secundarios de la prueba de esfuerzo incluyen:
* En casos muy raros (aproximadamente 1 de cada 2.500 personas), existe un riesgo de ataque cardíaco.
* Con una probabilidad extremadamente baja (aproximadamente 1 de cada 25.000 personas), existe un riesgo de muerte.
* Los efectos secundarios observados con mayor frecuencia incluyen (aproximadamente 9.5 de cada 10.000 personas) irregularidades en el ritmo cardíaco.
* Además, pueden ocurrir efectos secundarios más leves como fatiga, mareos o sensación de desmayo, dolor de cabeza, dificultad para respirar y náuseas durante y después de la prueba.