El tratamiento de la contractura de Dupuytren se determina mediante un enfoque personalizado, dependiendo de factores como la gravedad de la enfermedad, el grado de contractura en los dedos y cómo afecta la vida diaria del paciente. Los objetivos principales del tratamiento son permitir que el paciente continúe con sus actividades diarias, restaurar la movilidad de los dedos y detener la progresión de la contractura.

Los métodos de tratamiento para la contractura de Dupuytren incluyen:

* Observación: En las etapas tempranas, si la contractura es leve y no impacta significativamente la vida diaria, el tratamiento podría no iniciarse de inmediato, sino gestionarse con un seguimiento regular.
* Aponeurotomía con aguja: Los cordones endurecidos se debilitan con la ayuda de una aguja, permitiendo que los dedos se enderecen.
* Inyección de colagenasa: Se inyecta una enzima en el tejido engrosado para ablandarlo.
* Fisioterapia y rehabilitación: La fisioterapia aplicada antes o después del tratamiento ayuda a aumentar la movilidad de los dedos y mejorar la función.
* Intervención quirúrgica: En casos avanzados o cuando otros métodos son ineficaces, se consideran opciones quirúrgicas:
* Fasciectomía: Extirpación quirúrgica del tejido conectivo endurecido.
* Dermofasciectomía: Extirpación tanto del tejido conectivo como del tejido cutáneo afectado.
* Uso de férulas o aparatos ortopédicos: Puede usarse después del tratamiento para mantener los dedos en la posición correcta y prevenir la recurrencia de la contractura.
* Cambios en el estilo de vida: Para ralentizar la progresión de la enfermedad, se recomienda evitar el consumo de tabaco y alcohol.