Si nota signos o síntomas de cáncer de labio, es importante consultar a un médico de inmediato. Su médico examinará minuciosamente la zona afectada. Durante el examen, se recopilará información sobre su historial médico personal, hábitos de tabaquismo y consumo de alcohol, tratamientos dentales previos, antecedentes familiares de enfermedades y medicamentos actuales. En casos de sospecha de cáncer de labio, se puede realizar una biopsia. Este procedimiento implica tomar una pequeña muestra de tejido del área sospechosa, que luego se examina en un laboratorio de patología. Si los resultados de la biopsia confirman un diagnóstico de cáncer de labio, su médico puede solicitar pruebas adicionales para determinar si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo. Estas pruebas pueden incluir resonancia magnética (RM), tomografía computarizada (TC), hemograma completo, tomografía por emisión de positrones (PET/TC) y radiografía de tórax. Tras el diagnóstico definitivo, se elaborará un plan de tratamiento.