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El tratamiento de los tumores de uñas a menudo implica intervención quirúrgica. La zona afectada se adormece con anestesia local y luego se realizan los procedimientos quirúrgicos adecuados. Si bien se pueden emplear varios métodos como el curetaje, la electrocoagulación o la radioterapia, la escisión quirúrgica es frecuentemente el enfoque más exitoso para muchos tipos de tumores de uñas.
Tumores benignos comunes de las uñas y sus tratamientos:
* Quistes mixoides: Son quistes translúcidos llenos de líquido. Se pueden tratar drenando el líquido, aunque la recurrencia es posible. La extirpación quirúrgica completa del quiste ofrece un tratamiento más definitivo.
* Granulomas piogénicos: Caracterizados por un crecimiento excesivo de capilares, son masas ligeramente elevadas, rojizas y sangrantes que pueden causar hinchazón en los tejidos circundantes. Son propensos a sangrar fácilmente y se pueden tratar con curetaje y electrocoagulación o extirpación quirúrgica. Debido a su parecido ocasional con el melanoma maligno amelanótico, se recomienda el examen patológico del tumor extirpado.
* Tumores glómicos: Originados a partir de células glómicas dentro de las estructuras vasculares, estos tumores pueden desarrollarse en cualquier lugar donde haya vasos sanguíneos, incluidas las estructuras glómicas en los capilares de las uñas de los dedos de manos y pies. Pueden ser dolorosos dependiendo de su ubicación y pueden causar hinchazón y deformación de la uña. A menudo benignos, pueden ser difíciles de diagnosticar debido a su pequeño tamaño. La escisión quirúrgica es el tratamiento principal.
* Onicomatricoma: Resultado de una producción excesiva de queratina, estos tumores se manifiestan típicamente como una banda longitudinal oscura debajo de la placa ungueal, acompañada de engrosamiento de la misma. Otros síntomas pueden incluir amarillamiento de la uña, hinchazón, crestas longitudinales y hemorragias en astilla. El tratamiento implica la extirpación quirúrgica del tumor.
Cánceres malignos de las uñas y sus tratamientos:
Para los cánceres malignos de las uñas, el paso inicial suele implicar una biopsia, seguida de una extirpación quirúrgica rápida del tumor siempre que sea factible. Las opciones de tratamiento posteriores se determinan en función del estadio del cáncer.
* Carcinoma de células escamosas: Este es un cáncer de uñas maligno, siendo la exposición prolongada a la radiación ultravioleta (UV) un factor de riesgo significativo. Se observa el doble de veces en hombres que en mujeres y puede aparecer en la cara, manos, brazos y piernas, además de las uñas.
* Enfermedad de Bowen (Carcinoma de células escamosas intraepidérmico): Una forma temprana de cáncer de piel, la enfermedad de Bowen afecta principalmente las capas superiores de la piel. La detección temprana y la extirpación quirúrgica del tumor generalmente conducen a un pronóstico favorable.
* Melanoma maligno: Este cáncer agresivo se origina en los melanocitos, las células responsables de producir el pigmento melanina en la piel, el cabello y los ojos. Las personas con tonos de piel más oscuros tienen una mayor incidencia, y se observa con mayor frecuencia en el grupo de edad de 40 a 70 años. Dependiendo de su ubicación, se denomina melanoma subungueal (debajo del lecho ungueal), melanoma ungueal (debajo de la placa ungueal) o melanoma periungueal (placa ungueal y piel circundante). La escisión quirúrgica es obligatoria para el melanoma maligno.
Prevención y detección temprana:
Los exámenes médicos regulares y la evaluación de cualquier cambio en las uñas por un especialista son medidas cruciales para la detección temprana y la prevención de los cánceres de uñas.
¿Cómo se tratan los tumores de uñas?
Tumores benignos comunes de las uñas y sus tratamientos:
* Quistes mixoides: Son quistes translúcidos llenos de líquido. Se pueden tratar drenando el líquido, aunque la recurrencia es posible. La extirpación quirúrgica completa del quiste ofrece un tratamiento más definitivo.
* Granulomas piogénicos: Caracterizados por un crecimiento excesivo de capilares, son masas ligeramente elevadas, rojizas y sangrantes que pueden causar hinchazón en los tejidos circundantes. Son propensos a sangrar fácilmente y se pueden tratar con curetaje y electrocoagulación o extirpación quirúrgica. Debido a su parecido ocasional con el melanoma maligno amelanótico, se recomienda el examen patológico del tumor extirpado.
* Tumores glómicos: Originados a partir de células glómicas dentro de las estructuras vasculares, estos tumores pueden desarrollarse en cualquier lugar donde haya vasos sanguíneos, incluidas las estructuras glómicas en los capilares de las uñas de los dedos de manos y pies. Pueden ser dolorosos dependiendo de su ubicación y pueden causar hinchazón y deformación de la uña. A menudo benignos, pueden ser difíciles de diagnosticar debido a su pequeño tamaño. La escisión quirúrgica es el tratamiento principal.
* Onicomatricoma: Resultado de una producción excesiva de queratina, estos tumores se manifiestan típicamente como una banda longitudinal oscura debajo de la placa ungueal, acompañada de engrosamiento de la misma. Otros síntomas pueden incluir amarillamiento de la uña, hinchazón, crestas longitudinales y hemorragias en astilla. El tratamiento implica la extirpación quirúrgica del tumor.
Cánceres malignos de las uñas y sus tratamientos:
Para los cánceres malignos de las uñas, el paso inicial suele implicar una biopsia, seguida de una extirpación quirúrgica rápida del tumor siempre que sea factible. Las opciones de tratamiento posteriores se determinan en función del estadio del cáncer.
* Carcinoma de células escamosas: Este es un cáncer de uñas maligno, siendo la exposición prolongada a la radiación ultravioleta (UV) un factor de riesgo significativo. Se observa el doble de veces en hombres que en mujeres y puede aparecer en la cara, manos, brazos y piernas, además de las uñas.
* Enfermedad de Bowen (Carcinoma de células escamosas intraepidérmico): Una forma temprana de cáncer de piel, la enfermedad de Bowen afecta principalmente las capas superiores de la piel. La detección temprana y la extirpación quirúrgica del tumor generalmente conducen a un pronóstico favorable.
* Melanoma maligno: Este cáncer agresivo se origina en los melanocitos, las células responsables de producir el pigmento melanina en la piel, el cabello y los ojos. Las personas con tonos de piel más oscuros tienen una mayor incidencia, y se observa con mayor frecuencia en el grupo de edad de 40 a 70 años. Dependiendo de su ubicación, se denomina melanoma subungueal (debajo del lecho ungueal), melanoma ungueal (debajo de la placa ungueal) o melanoma periungueal (placa ungueal y piel circundante). La escisión quirúrgica es obligatoria para el melanoma maligno.
Prevención y detección temprana:
Los exámenes médicos regulares y la evaluación de cualquier cambio en las uñas por un especialista son medidas cruciales para la detección temprana y la prevención de los cánceres de uñas.