Los síntomas del temblor, especialmente el temblor que los acompaña, pueden aliviarse significativamente mediante cambios en el estilo de vida y una dieta saludable. Las estrategias efectivas para manejar el temblor incluyen: participar en terapias físicas, ocupacionales y del habla; reducir o eliminar por completo el consumo de cafeína; utilizar dispositivos de adaptación como cubiertos pesados o platos especiales; adherirse estrictamente al horario de medicación prescrito; aplicar técnicas de manejo del estrés para reducir el estrés o las situaciones estresantes que puedan exacerbar los temblores; optar por ropa fácil de poner, como prendas con cremalleras o velcro en lugar de botones; elegir zapatos sin cordones o modelos fáciles de calzar; asegurar un sueño adecuado y reparador; y priorizar la actividad física regular.