Para optimizar sus resultados de salud, es imperativo cesar el uso de todos los productos de tabaco y nicotina. Dejar de fumar ofrece beneficios sustanciales, incluyendo tasas de supervivencia mejoradas, riesgos reducidos de efectos secundarios y una recuperación postoperatoria más eficiente. Además, se aconseja encarecidamente adoptar hábitos de vida saludables. Esto implica mantener una dieta rica en alimentos no procesados y asegurar una actividad física regular y suficiente.