Volver a la Búsqueda
ES
La agorafobia se caracteriza principalmente por una ansiedad o miedo intenso relacionado con situaciones de las cuales la huida podría ser difícil, o la ayuda podría no estar disponible, en caso de que se desarrollen síntomas de tipo pánico u otros síntomas incapacitantes o vergonzosos. Las personas con agorafobia comúnmente experimentan angustia en situaciones como: Estar en multitudes o hacer fila; Usar el transporte público; Estar en espacios cerrados como restaurantes o salas de cine; Asistir a citas (especialmente en entornos desconocidos). Cuando se enfrentan a estas situaciones, los individuos a menudo experimentan una variedad de síntomas de ansiedad físicos y psicológicos, que pueden variar mucho de una persona a otra. Estos síntomas pueden incluir: Frecuencia cardíaca rápida; Sensaciones de pavor o terror; Trastornos del sueño y fatiga; Dificultad para concentrarse; Sudoración excesiva; Boca seca; Dificultad para respirar; Dolor en el pecho; Temblores; Náuseas y diarrea; Un impulso abrumador de escapar de la situación actual; Mareos o aturdimiento; Dificultad para tragar; Sensación de desmayo o de que uno podría colapsar; Miedo a morir.