Si no se maneja eficazmente, la diabetes tipo 2 puede conducir a complicaciones graves y a largo plazo que afectan a varios sistemas de órganos del cuerpo. Estas complicaciones pueden afectar significativamente la calidad de vida y pueden incluir:

1. Enfermedades cardiovasculares:
La diabetes tipo 2 aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, presión arterial alta y endurecimiento de las arterias (aterosclerosis). Estas condiciones pueden conducir a resultados graves como ataques cardíacos y derrames cerebrales.

2. Neuropatía (Daño nervioso):
Los niveles de azúcar en sangre no controlados durante mucho tiempo pueden causar daño nervioso (neuropatía). Se pueden experimentar hormigueo, ardor, dolor y entumecimiento, especialmente en los pies y las manos. Si los nervios cardíacos se ven afectados, puede provocar síntomas como alteraciones del ritmo cardíaco, náuseas, vómitos, diarrea o estreñimiento.

3. Nefropatía (Enfermedad renal):
La diabetes es una de las principales causas de enfermedad renal crónica. La pérdida progresiva de la función renal puede conducir a una insuficiencia renal en etapa terminal, que requiere diálisis o trasplante de riñón.

4. Retinopatía (Daño ocular):
La diabetes tipo 2 aumenta el riesgo de afecciones oculares graves como el glaucoma y las cataratas. En casos avanzados, el daño a los vasos sanguíneos de la retina puede provocar pérdida de visión, incluida la ceguera.

5. Complicaciones cutáneas:
La diabetes puede provocar diversos problemas cutáneos al aumentar la susceptibilidad a las infecciones bacterianas y fúngicas. Un tratamiento y cuidado inadecuados pueden predisponer a la formación de heridas crónicas o de cicatrización lenta.

6. Pérdida auditiva:
Se ha observado una asociación entre la diabetes tipo 2 y los problemas de audición, lo que puede estar relacionado con el daño a los pequeños vasos sanguíneos y nervios del oído interno.

7. Apnea del sueño:
La apnea obstructiva del sueño se observa comúnmente en personas con diabetes tipo 2. La obesidad es un factor de riesgo significativo tanto para la diabetes como para la apnea del sueño, y su coexistencia aumenta aún más el riesgo de apnea del sueño.

8. Demencia:
La diabetes tipo 2 puede aumentar el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer y otros tipos de demencia. El azúcar en sangre mal controlado puede, con el tiempo, afectar las funciones cognitivas y la memoria, lo que potencialmente conduce a la demencia.