Algunas pruebas utilizadas para el diagnóstico o la estadificación del cáncer de recto también pueden repetirse durante el proceso de seguimiento post-tratamiento. Los resultados de estas pruebas desempeñan un papel importante en las decisiones relativas a la continuación o, si es necesario, la modificación del tratamiento.

Después del tratamiento del cáncer de recto, se pueden realizar regularmente exámenes como la medición de los niveles del antígeno carcinoembrionario (CEA), colonoscopia y colonoscopia virtual para evaluar si la enfermedad ha recurrido.