Actualmente no existe una cura definitiva para la distrofia muscular de Duchenne (DMD). Por lo tanto, los enfoques de tratamiento se centran en el manejo de los síntomas y la mejora de la calidad de vida de los pacientes. Los principales tratamientos de apoyo para la DMD incluyen:

* Corticosteroides: Los especialistas médicos pueden recomendar estos medicamentos para retrasar la pérdida de fuerza muscular, mejorar la función pulmonar, retrasar la aparición de escoliosis, desacelerar la progresión de la cardiomiopatía (debilidad del músculo cardíaco) y extender el tiempo de supervivencia.
* Tratamiento de la Cardiomiopatía: La intervención temprana con inhibidores de la ECA o betabloqueantes, utilizados en el tratamiento de las enfermedades del músculo cardíaco, puede ayudar a ralentizar la progresión de la cardiomiopatía y prevenir la aparición de insuficiencia cardíaca.
* Fisioterapia: Con el objetivo principal de prevenir contracturas permanentes (endurecimiento) en músculos, tendones y piel, la fisioterapia suele implicar ejercicios de estiramiento específicos.
* Cirugía de Escoliosis: En casos graves de DMD, la intervención quirúrgica puede ser necesaria para liberar contracturas o corregir la escoliosis. Las cirugías de corrección de escoliosis pueden ser efectivas para mejorar las funciones pulmonares y respiratorias.
* Ejercicio: Bajo la supervisión de un médico, se pueden recomendar ejercicios ligeros para prevenir la atrofia muscular. Este tipo de ejercicios a menudo incluye natación y actividades recreativas.
* Otros Tratamientos de Apoyo:
* Ayudas para la movilidad: Ortesis, bastones y sillas de ruedas.
* Soporte respiratorio: Métodos como la traqueotomía y la ventilación asistida en casos de insuficiencia respiratoria.