Una vez completado el procedimiento de embolización endovascular, se retira la vaina vascular (sheath) de la zona de la ingle. Después de los procedimientos realizados bajo anestesia local o sedación, los pacientes se mantienen en observación en la planta clínica correspondiente durante al menos una noche. Para los procedimientos de embolización realizados bajo anestesia general, los pacientes son monitoreados de cerca en la unidad de cuidados intensivos (UCI) durante al menos una noche. El plan de tratamiento post-procedimiento del paciente es diseñado y gestionado en colaboración por el Radiólogo Intervencionista y los médicos de otras especialidades relevantes.