Los síntomas del cáncer de pulmón pueden incluir tos persistente, dificultad para respirar, sibilancias al respirar, fatiga, pérdida de peso inexplicable, ronquera, infecciones recurrentes de bronquitis o neumonía, y hinchazón en la cara o el cuello. Las personas que experimenten uno o varios de estos síntomas deben consultar a un profesional de la salud sin demora para asegurar un diagnóstico temprano y el inicio de un tratamiento adecuado.