El diagnóstico de las telangiectasias se realiza típicamente mediante un examen físico. Sin embargo, dependiendo de la ubicación y la extensión de las telangiectasias, puede ser necesaria una investigación adicional sobre posibles enfermedades subyacentes. Si el médico considera necesario un examen más profundo, se pueden solicitar diversas pruebas, como análisis de sangre y ecografías, para identificar las causas principales que conducen a la telangiectasia.