Una radiografía de tórax generalmente no requiere preparación previa especial. Sin embargo, para asegurar una imagen clara y evitar artefactos engañosos, se pedirá a los pacientes que se quiten cualquier prenda que contenga metal, así como joyas, antes del procedimiento. Durante el proceso de imagen, un técnico capacitado le guiará a la posición correcta y le indicará cuándo respirar y contener la respiración. Todo el procedimiento de imagen suele durar solo unos pocos minutos.