Tras un diagnóstico de Síndrome de Ehlers-Danlos (SED), generalmente se recomiendan enfoques de tratamiento para manejar los síntomas y prevenir posibles complicaciones. Los métodos de tratamiento y los medicamentos utilizados pueden variar significativamente según el tipo de SED. Las estrategias comúnmente aplicadas en el manejo del Síndrome de Ehlers-Danlos incluyen:

* Cuidado de la piel: Opte por protector solar y jabones suaves para proteger la piel frágil.
* Fisioterapia: Benefíciese de la fisioterapia para fortalecer los músculos que rodean las articulaciones, proporcionando un mejor soporte.
* Soporte articular: Utilice dispositivos de apoyo como férulas u ortesis para aumentar la estabilidad articular.
* Restricciones de actividad: Se aconseja a las personas con SED que eviten levantar pesas pesadas y ejercicios de alto impacto para reducir el riesgo de lesiones.