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La médula ósea es el tejido principal del cuerpo que produce células sanguíneas. Las células madre hematopoyéticas son células inmaduras que se encuentran en la médula ósea y que dan origen a todos los diferentes tipos de células sanguíneas (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas). Estas células madre hematopoyéticas se utilizan en los trasplantes de células madre.
Durante el trasplante, las células madre se administran por vía intravenosa al paciente (receptor), generalmente a través de un dispositivo intravascular llamado catéter venoso central. Después del trasplante, estas células inmaduras se injertan en la médula ósea y maduran para convertirse en células sanguíneas esenciales, incluyendo:
* Glóbulos rojos, que transportan oxígeno
* Plaquetas, que ayudan en la coagulación de la sangre
* Glóbulos blancos, que combaten las infecciones
El propósito de un trasplante de médula ósea es reemplazar las células madre dañadas o enfermas por células sanas. Este proceso permite al cuerpo producir suficientes glóbulos blancos, plaquetas o glóbulos rojos para prevenir infecciones, abordar trastornos hemorrágicos o combatir la anemia.
Existen diferentes tipos de trasplantes de células madre hematopoyéticas, que varían según la fuente de las células madre:
* Trasplante de Médula Ósea (TMO): Las células madre se recolectan directamente de la médula ósea.
* Trasplante de Células Madre de Sangre Periférica (TCM-SP): Las células madre se recolectan de la sangre circulante.
* Trasplante de Sangre de Cordón (TSC): Las células madre se obtienen de la placenta y el cordón umbilical de un recién nacido.
¿Cómo se realiza un trasplante de médula ósea?
Durante el trasplante, las células madre se administran por vía intravenosa al paciente (receptor), generalmente a través de un dispositivo intravascular llamado catéter venoso central. Después del trasplante, estas células inmaduras se injertan en la médula ósea y maduran para convertirse en células sanguíneas esenciales, incluyendo:
* Glóbulos rojos, que transportan oxígeno
* Plaquetas, que ayudan en la coagulación de la sangre
* Glóbulos blancos, que combaten las infecciones
El propósito de un trasplante de médula ósea es reemplazar las células madre dañadas o enfermas por células sanas. Este proceso permite al cuerpo producir suficientes glóbulos blancos, plaquetas o glóbulos rojos para prevenir infecciones, abordar trastornos hemorrágicos o combatir la anemia.
Existen diferentes tipos de trasplantes de células madre hematopoyéticas, que varían según la fuente de las células madre:
* Trasplante de Médula Ósea (TMO): Las células madre se recolectan directamente de la médula ósea.
* Trasplante de Células Madre de Sangre Periférica (TCM-SP): Las células madre se recolectan de la sangre circulante.
* Trasplante de Sangre de Cordón (TSC): Las células madre se obtienen de la placenta y el cordón umbilical de un recién nacido.