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El tratamiento de los cánceres infantiles, como el linfoma y la leucemia, a menudo implica el uso de fármacos de quimioterapia que pueden afectar significativamente la futura producción de espermatozoides. Si bien la criopreservación de esperma (congelación) es una opción viable para pacientes adultos con cáncer antes de la quimioterapia, esta medida preventiva no es factible para niños prepúberes. Esto se debe a que el tejido testicular en individuos prepúberes contiene solo células germinales en etapas tempranas; el desarrollo de espermatozoides maduros y fertilizables se completa solo durante la pubertad. En consecuencia, la recolección y criopreservación de tejido testicular para una futura extracción de espermatozoides tampoco es una opción viable en niños debido a la ausencia de espermatozoides maduros.
La radioterapia, dependiendo de la dosis y la duración, también puede contribuir a la infertilidad. Para ciertos otros tipos de cáncer, la producción de espermatozoides puede reanudarse espontáneamente dentro de los 2 a 5 años posteriores al tratamiento. Es imperativo que los pacientes adultos con cáncer en edad reproductiva sean asesorados de manera rutinaria y se les ofrezca la criopreservación de esperma antes de comenzar la cirugía o el tratamiento oncológico.
Cánceres Infantiles e Infertilidad
La radioterapia, dependiendo de la dosis y la duración, también puede contribuir a la infertilidad. Para ciertos otros tipos de cáncer, la producción de espermatozoides puede reanudarse espontáneamente dentro de los 2 a 5 años posteriores al tratamiento. Es imperativo que los pacientes adultos con cáncer en edad reproductiva sean asesorados de manera rutinaria y se les ofrezca la criopreservación de esperma antes de comenzar la cirugía o el tratamiento oncológico.