La intervención quirúrgica generalmente no es obligatoria para los casos de hernia discal cervical. La cirugía se hace necesaria solo en aproximadamente el 2-3% de los casos de hernia cervical. Estas situaciones suelen estar asociadas con síntomas neurológicos graves; por ejemplo, pérdida progresiva de función o fuerza en el brazo, la mano o los dedos, dolor de espalda, cuello o brazo intratable y, más raramente, emergencias como la pérdida de control de la vejiga o los intestinos. Fuera de estas circunstancias específicas, la hernia discal cervical generalmente se maneja con éxito mediante métodos conservadores como medicación, reposo y fisioterapia.