Hoy en día, las cirugías de hernia discal cervical han avanzado significativamente, volviéndose más seguras y efectivas gracias a la tecnología moderna y las técnicas quirúrgicas innovadoras. La cirugía endoscópica representa uno de estos enfoques contemporáneos. En este procedimiento mínimamente invasivo, una pequeña incisión cutánea de aproximadamente 6-7 mm, típicamente realizada desde la parte frontal o posterior del cuello, permite que un endoscopio retire con precisión solo el tejido discal herniado que está comprimiendo el nervio. Esta intervención dirigida permite a los pacientes experimentar una recuperación más rápida y regresar a sus cómodas vidas diarias, a menudo sin la necesidad de fusión espinal o la inserción de una jaula intersomática.