La prueba de la mesa basculante (Tilt Table Test) observa la respuesta del cuerpo a los cambios de posición, monitoreando específicamente caídas significativas en la presión arterial, disminuciones repentinas en la frecuencia cardíaca, o una reducción combinada de ambas, lo que puede llevar a un síncope (desmayo). El propósito principal de esta prueba es determinar la causa subyacente del síncope, identificando particularmente si se debe a una hipersensibilidad o desequilibrio en el centro de control circulatorio, o a una disfunción dentro del sistema nervioso. Al revelar la razón precisa del desmayo, la prueba ayuda a diferenciar entre condiciones potencialmente mortales y aquellas que pueden manejarse con intervenciones más simples. Basándose en la respuesta del individuo a la prueba, se desarrolla un plan de tratamiento personalizado. Este plan puede variar desde aumentar la ingesta de agua y sal hasta prescribir medicamentos o recomendar ejercicios físicos específicos, todo con el objetivo de prevenir eficazmente futuros episodios de síncope.