Para ayudar a reducir los niveles elevados de ALT en la sangre, se pueden realizar varios ajustes en el estilo de vida. Estos ajustes pueden incluir el consumo de una taza de café al día, la incorporación de alimentos ricos en ácido fólico en la dieta y la toma de suplementos de potasio y B6. Además, adoptar una dieta sana y equilibrada, evitando los alimentos ricos en calorías, también es importante.