Una radiografía de tórax puede solicitarse para diversos fines diagnósticos y de cribado. Estas indicaciones incluyen la sospecha de enfermedades pulmonares y cardíacas, la investigación de patologías de la pared torácica, la evaluación postraumática y exámenes de rutina como los chequeos médicos previos al empleo y los controles de salud generales.