Para prevenir las lesiones del ligamento cruzado anterior (LCA), es de suma importancia implementar programas de ejercicio adecuados y específicos para el deporte practicado. Los ejercicios destinados a fortalecer los músculos de las piernas, caderas, pelvis y la región abdominal inferior pueden proporcionar un efecto protector contra este tipo de lesiones. Además, los entrenamientos técnicos para movimientos como giros, paradas bruscas, saltos y caídas también son estrategias eficaces para la prevención de lesiones del LCA.

Sin embargo, no existe evidencia científica que demuestre que el uso de rodilleras prevenga las lesiones del LCA o reduzca el riesgo de lesiones recurrentes después de una cirugía.