En las aplicaciones iniciales de relleno labial, generalmente se prefiere 1 ml. Si es necesario, se pueden realizar ajustes menores o mejoras de volumen en sesiones posteriores utilizando 0,5 ml o 1 ml adicional de relleno. Nuestro objetivo principal es lograr un aspecto natural y proporcionado, evitando una apariencia excesivamente rellena o artificial.