El departamento de neurocirugía (cirugía cerebral, nerviosa y de la médula espinal) desempeña un papel central en el tratamiento de la espina bífida. Sin embargo, es fundamental que el tratamiento de la espina bífida se realice con un enfoque multidisciplinar. Tras la intervención quirúrgica, el seguimiento y la gestión del paciente requieren el esfuerzo coordinado de médicos de diversas áreas de especialidad.