Diversos factores pueden afectar la infertilidad masculina. La exposición a ciertos agentes químicos, como pesticidas, productos químicos agrícolas y sustancias utilizadas en las industrias de impresión, baterías y acumuladores, puede impactar negativamente la producción de esperma. Las ocupaciones que requieren trabajo prolongado en ambientes de alta temperatura, como la producción de hierro y acero, panaderías y baños turcos (hamams), conllevan un riesgo de infertilidad. Además, hábitos personales como tomar duchas calientes frecuentes o usar regularmente saunas y hamams también pueden aumentar este riesgo. Las profesiones que exigen estar de pie durante períodos prolongados, como la enseñanza y la peluquería, pueden conducir al desarrollo de varicocele, afectando potencialmente la fertilidad. Si bien es difícil establecer un vínculo directo entre el uso constante de pantalones ajustados y la infertilidad, esta práctica puede alterar el flujo sanguíneo y la temperatura testicular, lo que podría afectar la salud del esperma.