La Fiebre Mediterránea Familiar (FMF) se caracteriza por ataques recurrentes de inflamación dolorosa en el abdomen, el pecho o las articulaciones. Estos ataques suelen ir acompañados de fiebre alta, dolor de cabeza y erupciones cutáneas. Los principales síntomas de la enfermedad incluyen:
* Dolor Abdominal: El dolor abdominal, observado en aproximadamente el 90% de los pacientes con FMF, suele durar entre 12 y 72 horas y puede imitar una apendicitis aguda.
* Episodios Recurrentes de Fiebre: La fiebre, que puede subir a 38,5°C-40°C, suele acompañar los dolores abdominales, torácicos y articulares.
* Dolor Torácico: Entre el 20% y el 40% de los pacientes pueden experimentar dolor torácico que dificulta la respiración.
* Hinchazón y Dolor Articular: Los dolores y la hinchazón articular, observados en el 50%-60% de los pacientes, afectan principalmente las rodillas, los tobillos y las articulaciones de la cadera.
* Erupciones Cutáneas: Las manifestaciones cutáneas, como erupciones rojas "similares a la erisipela", se observan a menudo en la piel entre la rodilla y el tobillo, y estas se resuelven en pocos días.
* Dolores Musculares: Los dolores musculares, que pueden aparecer con fiebre, también se encuentran entre los síntomas de la FMF.
* Escroto Hinchado y Sensible: Aunque es raro, se puede observar hinchazón y sensibilidad en el saco testicular (escroto).

Los pacientes con FMF pueden llevar una vida completamente normal entre los ataques, y los síntomas se resuelven por completo. Se considera que el estrés y las infecciones son factores que pueden desencadenar los ataques.