La pancreatitis, tanto en sus formas agudas como crónicas, puede dar lugar a una variedad de complicaciones graves que afectan a múltiples sistemas orgánicos. Estas pueden incluir:
* Deterioro Renal y Respiratorio: La pancreatitis aguda puede causar una lesión renal aguda, que potencialmente requiera diálisis. También puede comprometer la función pulmonar, llevando a hipoxemia que necesita intervención terapéutica.
* Mayor Susceptibilidad a Infecciones y Hemorragias: La condición puede elevar el riesgo de infecciones sistémicas. Además, pueden formarse colecciones de líquido peripancreático, algunas de las cuales pueden erosionar los vasos sanguíneos, resultando en hemorragias internas.
* Insuficiencia Pancreática Exocrina: Tanto la pancreatitis aguda como la crónica pueden deteriorar la producción de enzimas digestivas del páncreas, lo que lleva a malabsorción, desnutrición y una pérdida de peso significativa.
* Disfunción Endocrina: El daño al páncreas también puede resultar en una regulación deficiente de la glucosa, manifestándose como diabetes mellitus de nueva aparición.
* Riesgo de Malignidad: La pancreatitis crónica es un factor de riesgo independiente reconocido para el desarrollo de adenocarcinoma de páncreas.