La insuficiencia renal se diagnostica mediante análisis de orina y sangre, junto con métodos de imagen radiológica. El tratamiento de diálisis generalmente se considera cuando la función renal se ha perdido en un 80-90%. Específicamente, una disminución de la tasa de filtración glomerular (TFG) por debajo de 12 mL/min o una capacidad de filtración sostenida por debajo de 10 mL/min indica la necesidad de diálisis. En estas etapas avanzadas de insuficiencia renal, los pacientes pueden experimentar los siguientes síntomas:
* Náuseas
* Fatiga
* Pérdida de apetito
* Falta de aliento
* Hinchazón relacionada con el edema
* Trastornos del sueño