El síndrome de Sjögren es una afección autoinmune crónica, lo que significa que actualmente no es posible una cura completa. Sin embargo, la gravedad de los síntomas puede variar significativamente entre los individuos. La mayoría de los pacientes no experimentan síntomas muy graves. El tratamiento del síndrome de Sjögren se centra en el manejo de síntomas y molestias específicas. Un diagnóstico temprano y preciso es crucial, ya que permite el desarrollo de un plan de tratamiento eficaz destinado a aliviar o eliminar los síntomas, mejorando así la calidad de vida del paciente.