El tratamiento de las metástasis hepáticas varía según el órgano de origen de la metástasis (tipo de cáncer primario), el grado de diseminación dentro del hígado (número y ubicación de las metástasis) y si hay diseminación a otros órganos fuera del hígado. Los linfomas, en particular, pueden tratarse con combinaciones de quimioterapia adecuadas. Las metástasis hepáticas de cánceres de mama y pulmón pueden mostrar un beneficio parcial de la quimioterapia. Las metástasis hepáticas originadas en cánceres colorrectales requieren una evaluación separada. Este tipo de metástasis se observan con frecuencia en el hígado, y su extirpación quirúrgica es de gran importancia en el proceso de tratamiento.