El embarazo en personas con lupus puede implicar riesgos significativos. Por lo tanto, es crucial que las pacientes que consideren concebir se aseguren de que la enfermedad esté controlada eficazmente mediante tratamiento y de que hayan entrado en un período estable, conocido como remisión. Sin embargo, incluso en pacientes en remisión, pueden producirse brotes de la enfermedad durante el embarazo o en el período posparto. En este contexto, un seguimiento médico regular y la monitorización por parte del médico antes y durante todo el embarazo son de vital importancia.