Los tumores de la columna vertebral, especialmente los tumores metastásicos que se han diseminado desde otra parte del cuerpo, pueden dar lugar a hallazgos indirectos en los análisis de sangre. Sin embargo, los tumores primarios que se originan en la médula espinal misma generalmente no pueden detectarse directamente mediante análisis de sangre. Para el diagnóstico de tales tumores se utilizan métodos avanzados de imagen radiológica como la Resonancia Magnética (RM) y la Tomografía Computarizada (TC).