Existen debates globales continuos sobre si las vacunas causan autismo. Sin embargo, el consenso científico demuestra claramente que no existe ningún vínculo entre las vacunas y el autismo. El autismo es una condición neurodesarrollada compleja con causas multifactoriales y no es causado por las vacunas. Las vacunas modernas no contienen mercurio, son extremadamente seguras y efectivas, y son de importancia crítica para proteger la salud de los niños y salvar vidas.