Durante una angiografía, es posible que se sienta un breve pinchazo o presión de la inyección de anestesia local administrada en la ingle, la muñeca o el brazo. Aparte de esto, el procedimiento en sí generalmente no es doloroso. Si surgiera alguna molestia o dolor después del procedimiento, se pueden usar los analgésicos recetados según las indicaciones de su médico.