Para los procedimientos de cifoplastia y vertebroplastia, generalmente se recomienda intervenir en un máximo de tres fracturas vertebrales (niveles) en una sola sesión. Esta recomendación se debe principalmente a los riesgos potenciales asociados con el cemento óseo utilizado en ambos procedimientos. Aunque raras, pueden ocurrir reacciones químicas al cemento. A medida que aumenta el número de fracturas tratadas, también lo hace el volumen de cemento utilizado, lo que puede elevar el riesgo de reacciones alérgicas. Por lo tanto, no se aconseja generalmente tratar un gran número de fracturas en una sola sesión. Además, el aumento del número de fracturas tratadas puede prolongar significativamente la duración del procedimiento.