Para minimizar el riesgo de contraer la enfermedad de Orf, se deben observar prácticas de higiene fundamentales, como el uso de guantes de látex al entrar en contacto con animales infectados o posibles portadores, la desinfección regular del equipo y la limpieza efectiva de manos y cuerpo después del contacto con animales o al salir de las áreas donde se encuentran.