La amputación se realiza en situaciones en las que una extremidad no puede sanar debido a un daño tisular grave, una infección incontrolable o una enfermedad. Además, la amputación puede ser necesaria cuando afecciones como la gangrena representan una amenaza para otras partes del cuerpo o para la vida del paciente. El trauma o la enfermedad que conducen a una interrupción prolongada del flujo sanguíneo, lo que provoca la muerte del tejido, se encuentran entre las razones principales que requieren una amputación.

Las condiciones que conducen a la amputación incluyen accidentes traumáticos, infecciones graves, congelación, anomalías congénitas o enfermedades crónicas. La causa más común de amputación son las heridas que no cicatrizan, especialmente las que resultan de un flujo sanguíneo insuficiente en la extremidad.

Las principales razones para una amputación son:
* Congelación
* Gangrena resultante de la muerte del tejido
* Tumores cancerosos en la extremidad
* Enfermedad arterial periférica u obstrucciones arteriales
* Neuroma o engrosamiento del tejido nervioso
* Lesiones traumáticas graves
* Heridas que no cicatrizan o infectadas debido a la diabetes