La radioterapia estereotáctica, utilizada con éxito y eficacia en el tratamiento de tumores sólidos, ha surgido recientemente como un nuevo enfoque en el manejo de los trastornos del ritmo cardíaco resistentes a la medicación y a la terapia de ablación. Particularmente en los casos en que la zona de origen de la arritmia no puede ser alcanzada mediante ablación, la radioterapia estereotáctica puede proporcionar tratamiento para tales taquicardias a través de una irradiación de alta precisión utilizando dispositivos 3D asistidos por computadora.

Este tratamiento requiere un proceso de preparación integral llevado a cabo mediante una estrecha colaboración entre radiólogos oncólogos y cardiólogos. El proceso típicamente comienza con un mapeo detallado y la localización de la región de origen de las taquicardias, que a menudo se originan en el tejido cicatricial desarrollado después de un ataque cardíaco. Los límites de esta región se confirman luego utilizando métodos avanzados de imagen radiológica como la resonancia magnética cardíaca y la tomografía computarizada, y son cuidadosamente marcados por los radiólogos oncólogos.

Tras las preparaciones, el tratamiento se administra enviando radiación puntual de alta precisión al objetivo identificado utilizando dispositivos asistidos por computadora con capacidades de irradiación 3D.