Los niveles elevados de prolactina (hiperprolactinemia) pueden deberse a diversos factores. Las causas principales incluyen ciertos medicamentos como antidepresivos, opiáceos, antihipertensivos, fármacos que contienen estrógenos, algunos anticonceptivos orales, medicamentos para el reflujo y antiepilépticos. Además, enfermedades crónicas o sistémicas como la insuficiencia renal crónica, la acromegalia y la sarcoidosis, así como trastornos endocrinos como el hipotiroidismo (niveles bajos de hormonas tiroideas) y los tumores de la glándula pituitaria (por ejemplo, prolactinoma), son contribuyentes importantes. Situaciones como el estrés excesivo y el traumatismo de la pared torácica también pueden conducir a un aumento en los niveles de prolactina.